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LA NIEBLA QUE NUBLA

  • 7 jul 2017
  • 3 Min. de lectura

Hace unos días viajamos en auto, a la madrugada y nos enfrentamos a la peor pesadilla del conductor: la niebla, ese fenómeno climático de acumulación de partículas de agua, que nadie quiere.

La lluvia molesta también, pero alegra a los campesinos, a los poetas malditos, inspira a los enamorados y provoca que hagamos tortas fritas y buñuelos entre otros beneficios, tener un solazo de frente, jode mucho, pero probablemente en otro lado, alguien este disfrutándolo en una plaza, gozándolo en un lugar turístico, fomenta los deportes, te recarga de energía y buena onda, pero la dichosa niebla….

a quien le sirve ?, a quien le gusta ?,

a algún director de cine o escritor de obras de terror, quizás la ame Stephen King a quien le dió muchos dividendos, algún operador de turismo que quiera venderte un viaje a Londres, algún viejo fans de la gran peli del 88 "Gorilas en la niebla" con Sigourney Weaver o tal vez algún fanático de Agarrate Catalina, porque es el nombre de uno de sus mejores composiciones, pero seguramente a muy pocos más,

es odiada, es insultada en cada kilometro que alguien la recorre y atraviesa.

Para colmo es traicionera, cuando parece que te deja en paz, que te da un respiro,

que ya es historia, vuelve y vuelve y siempre parece más espesa y más detestable.

Además como sino bastara con su nombre niebloso o niebludo,

aparece en forma de…..banco, y no es que pensás en el banco de la plaza donde un abuelo alimenta con migajas a blancas palomitas, pensás en el banco banco,

el que te despierta de la siesta para reclamarte algo que no debes, para ofrecerte un crédito cuando no lo necesitas y que te lo niega, en el momento que si lo precisas,

el que se llevó tus ahorros con el anterior gobierno neoliberal, el que te hace perder la mañana, haciendo colas y que siempre te complica todo, con su burocracia y sus empleados desanimados.

Niebla y banco, que yunta, que equipo no querible, que duo aborrecible.

Después de escribir todo esto, me dio un poco de lástima la pobrecita,

tal vez por eso te cerca, te rodea, intenta que no veas nada más, solo a ella

y a lo mejor lo hace para abrazar a alguien, para no estar tan solita,

quizás por eso está compuesta por gotas, cual lagrimas, porque no para de llorar

por tanto desprecio y estigmatización que sufre.

No sé cómo será la cosa, lo que si sé, es que nuestra patria está en una zona de niebla,

( porque también significa Confusión u oscuridad en torno a algo ), está abrumada,

esta triste, cuando mucha gente cree empezar a ver lo que realmente pasa, que les llega la luz, la claridad, enseguida le viene un banco de odio y y distracción de parte de los medios, que vuelve a quitarle visibilidad, que los nubla, para que no vean lo que le pasa al otro, para que no sientan empatía, para que pijoteen la solidaridad, para que se sientan solos y quieran salvarte solos.

La niebla es el sálvese quien el pueda y nosotros con nuestro iluminante amor, con nuestra despejante razón, con nuestra reveladora lógica, deberíamos ser el sol, que nos una, que abra el camino y nos simplifique nuestro recorrido de cada día,

por una ruta más justa y más brillante para todxs.

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